Personal habilitado y capacitado en el lugar. Con equipo propio en la zona.
Olivos tiene una concentración inusual de escuelas, clubes, gastronomía sobre el río y edificios residenciales de categoría, todo en pocas manzanas. El movimiento constante de gente ajena al barrio —padres, alumnos, público de restaurantes— obliga a que el control de acceso sea rápido pero real, sin transformar cada ingreso en una fila de veinte minutos.
Guardias de seguridad habilitados y capacitados para empresas, industrias, countries y comercios. Control de ingreso, rondas y supervisión permanente.
En Olivos el servicio se aplica sobre todo a edificios residenciales, colegios, clubes y locales gastronómicos del puerto. El esquema no se copia de otro cliente: primero vamos al lugar, relevamos accesos y puntos débiles, y recién ahí armamos la propuesta.
Depende de la cantidad de accesos, la superficie a recorrer y el horario. Una regla práctica: un vigilador no puede cubrir simultáneamente un portón de ingreso y una ronda perimetral, así que si necesitás las dos cosas al mismo tiempo, son dos puestos. En la visita técnica medimos los accesos de tu planta o comercio en Olivos y te decimos el mínimo que funciona de verdad.
La habilitación. Un vigilador habilitado cursó la capacitación exigida, tiene antecedentes verificados y está registrado ante la autoridad correspondiente; trabaja bajo una empresa habilitada que responde por él. Contratar personal sin esa cadena te deja expuesto: si pasa algo, el problema laboral y la responsabilidad civil son tuyos.
Sí, y es una de las razones para trabajar con una empresa y no con una persona: el puesto está cubierto igual. Tenemos plantel propio en Zona Norte, con supervisión que controla el relevo de cada turno en Olivos y un informe diario de novedades para que sepas qué pasó en tu puesto sin tener que preguntar.
Asesoramiento sin cargo y sin compromiso. Un especialista analiza tu caso y te arma una propuesta a medida.