Quién entra, cuándo y a dónde — bajo tu control. Con equipo propio en la zona.
Olivos tiene una concentración inusual de escuelas, clubes, gastronomía sobre el río y edificios residenciales de categoría, todo en pocas manzanas. El movimiento constante de gente ajena al barrio —padres, alumnos, público de restaurantes— obliga a que el control de acceso sea rápido pero real, sin transformar cada ingreso en una fila de veinte minutos.
Controlá y auditá el ingreso a tu empresa, edificio o industria con lectores biométricos, tarjetas RFID, teclados y molinetes. Reportes de asistencia y trazabilidad total.
En Olivos el servicio se aplica sobre todo a edificios residenciales, colegios, clubes y locales gastronómicos del puerto. El esquema no se copia de otro cliente: primero vamos al lugar, relevamos accesos y puntos débiles, y recién ahí armamos la propuesta.
Para un consorcio de Olivos lo que suele resolver mejor es la combinación de credencial para residentes y registro de visitas y proveedores, con lectura biométrica solo en los accesos sensibles como cocheras o sala de máquinas. Poner biometría en todas las puertas suena moderno pero genera cuellos de botella en los horarios de mayor movimiento.
Sí, esa es la ventaja concreta del sistema: cada ingreso queda registrado con fecha, hora y credencial, y los reportes se exportan. Sirve tanto para auditar un episodio puntual como para control de asistencia de personal y proveedores en tu empresa o consorcio de Olivos.
Los equipos se instalan con respaldo de energía y con criterio de falla segura definido de antemano según el uso: hay accesos que ante una falla deben liberarse por evacuación y otros que deben permanecer cerrados. Eso se define en el proyecto, no se improvisa el día del corte.
Asesoramiento sin cargo y sin compromiso. Un especialista analiza tu caso y te arma una propuesta a medida.