Central de monitoreo propia con respuesta inmediata. Con equipo propio en la zona.
Caballito es el barrio más céntrico de la Ciudad sin ser el centro, con una densidad de torres que creció mucho más rápido que la infraestructura de los edificios. El resultado son consorcios grandes con porterías que reciben decenas de deliveries por día y un acceso de cocheras que en la práctica queda abierto medio minuto cada vez.
Sistemas de alarma con monitoreo activo las 24 horas desde nuestra central receptora. Sensores de intrusión, pánico y detección temprana con verificación por video.
En Caballito el servicio se aplica sobre todo a consorcios de torre, porterías con alto volumen de visitas y accesos de cochera. El esquema no se copia de otro cliente: primero vamos al lugar, relevamos accesos y puntos débiles, y recién ahí armamos la propuesta.
Son dos cosas distintas: el abono mensual de monitoreo, cuyo valor de referencia está publicado en la página del servicio, y el equipamiento, que se cotiza según cuántas aberturas y ambientes haya que cubrir. Una casa de dos dormitorios necesita muchos menos sensores que una propiedad con jardín y varias puertas al exterior. La visita técnica en Caballito es sin cargo y define el número exacto.
Sirve para hacer ruido, y poco más. Una sirena sin central detrás depende de que un vecino escuche, interprete que es un robo y llame a alguien. La alarma monitoreada, en cambio, dispara una señal a nuestra central: verificamos el evento, avisamos a tus contactos y damos aviso a las fuerzas de seguridad. La diferencia no es el sonido, es que haya alguien del otro lado.
Sí. Los equipos que instalamos en Caballito tienen batería de respaldo y comunicación por vía celular, así que un corte de energía o de línea no deja la propiedad sin cobertura. Además el panel es anti-sabotaje: si alguien intenta anularlo, eso mismo genera un evento en la central.
Asesoramiento sin cargo y sin compromiso. Un especialista analiza tu caso y te arma una propuesta a medida.